lunes, 11 de noviembre de 2024

Tan parecidos que se confunden

 

Por José Raúl Ramírez Valencia

En El extranjero, Albert Camus describe a Meursault, su protagonista, como un hombre extraño y difícil de comprender en su manera de enfrentar los acontecimientos de la vida. Tal vez sea un hombre indiferente o insensible. Meursault mata a una persona con la que no tiene una relación significativa y, tras ser capturado, el juez lo condena. Sin embargo, la sentencia no parece ser tanto por el asesinato, sino más bien por su indiferencia y falta de reacción ante la muerte de su madre.

sábado, 2 de noviembre de 2024

El deshacedor de ofensas

    Por José Raúl Ramírez Valencia 


«Cada uno es hijo de sus obras, le dijo el caballero de la Mancha a Andrés. -Es verdad- respondió Andrés- pero, mi Señor, ¿de qué obras es hijo, si me niega mi sueldo, mi sudor y mi trabajo?» Este diálogo pertenece al capítulo IV de la célebre novela El Quijote de la Mancha, donde el ingenioso hidalgo se cruza en el camino con un campesino que tiene amarrado a un joven llamado Andrés a un poste castigándolo sin piedad. A cada azote que lacera su cuerpo, el campesino lo aconseja: «hable menos y cuide más». El problema era que todos los días al campesino de nombre Juan Haldudo, además rico y vecino del Quintanar, le faltaba una oveja por descuido de Andrés. Al presenciar esta escena, el caballero de la armadura pesada ordena a Haldudo que cese el castigo.  

domingo, 30 de junio de 2024

Entre el poder y el miedo: El señor de las moscas.

 

Por José Raúl Ramírez Valencia.

No somos tan buenos como creemos; en nuestro interior anidan intenciones maliciosas. Este argumento sintetiza la obra El señor de las moscas, de William Golding (1911-1993), Premio Nobel de Literatura en 1954. La novela narra cómo un grupo de 30 niños, tras el accidente de un avión en una isla desierta, aprenden a sobrevivir sin ayuda. Golding presenta a dos personajes principales, Ralph y Piggy, distintos en personalidad: Ralph, atlético, y Piggy, un niño gordito y asmático. Ambos encuentran una caracola, símbolo de encuentro y respeto por la palabra. Juntos, establecen normas mínimas para la supervivencia. La primera: quien tenga la caracola toma la palabra y se dirige al grupo. La segunda: obedecer al líder elegido. La tercera: mantener una hoguera encendida como señal de rescate. Y la última: todos deben permanecer unidos. Sin embargo, las fricciones surgen; el grupo se divide, olvidan la hoguera, pierden el respeto y, poco a poco, prefieren cazar que seguir al líder.

sábado, 8 de junio de 2024

El nuevo burgués: un pequeño burgués

 Por José Raúl Ramírez Valencia.


Emanuel Mounier, fundador del personalismo (1905-1950), analiza con profundidad al nuevo burgués, describiéndolo como un hombre que ha perdido el sentido del ser al reducir su mundo a cosas utilizables, despojadas de misterio. Este nuevo burgués ha perdido el amor y, en cuestiones de fe, vive como un cristiano sin inquietud o como un incrédulo sin pasión. Ha reemplazado al héroe del renacimiento y al santo medieval por el hombre del confort, quien transforma sus deseos excéntricos en reclamos de justicia.

martes, 21 de mayo de 2024

Celebramos más y pensamos menos.

                                                                           Por José Raúl Ramírez Valencia

En un texto escrito después de la Segunda Guerra Mundial, hablando sobre la serenidad Heidegger cuenta que lo invitaron a un acto conmemorativo por el centenario de la muerte del gran músico alemán Conradin Kreutzer. En sus palabras aduce que “cada vez se conmemora más y se piensa menos”; las conmemoraciones se han reducido a protocolos y actos sociales. Según la Real Academia Española, celebrar es festejar, ensalzar y elogiar, mientras que conmemorar es recordar con respeto. Reconociendo la diferencia evidente entre celebrar y conmemorar, no está de más ampliar la expresión de Heidegger y decir: hoy se conmemora y se celebra más, aunque se piense menos. Se buscan pretextos para celebrar y excusas para huir del pensar.

miércoles, 12 de octubre de 2022

Lo importante es convencer, ¡ojo con los embusteros!

 

Por José Raúl Ramírez Valencia  

Los charlatanes, embusteros y parlachines que se la pasan hablando en cuanto auditorio o atril encuentran, crecen cada día. Les gusta hablar de todo, dicen saber de todo y, además tienen la solución para cualquier tipo de problema existencial: amoroso, laboral, económico, incluso, problemas de fe. Como si fuera poco, creen tener un manejo descomunal de la palabra, cuando solo disponen de unas cuantas ideas emotivas sin lógica. Al igual que los sofistas en tiempos de Sócrates, creen que son imprescindibles y piensan que sin ellos el mundo se paraliza, o cuando menos, deja de existir. Estos manipuladores de la palabra tienen como objetivo persuadir, independiente de si lo hacen por la vía de la mentira.